Conoce la importancia de la Educación Financiera en los jóvenes

Los jóvenes y adolescentes son usuarios nuevos, o próximos a unirse y ser activos, en el  sistema financiero. Desde el inicio, esto conlleva una gran responsabilidad, por lo que tener conocimientos en educación financiera lo antes posible, ayudará a que cometan la menor cantidad de errores posibles a una temprana edad, y que esto condicione su relación con los servicios bancarios. Asimismo, les permitirá crear una relación amigable con las entidades financieras, en vez de verlas como sus enemigos.

Por ejemplo, algunas de las situaciones poco favorables que pueden evitarse son la obtención de créditos estudiantiles con condiciones de pago poco amigables, o el uso desmedido o incorrecto de tarjetas de crédito. Asimismo, desde una temprana edad es importante que los jóvenes adquieran hábitos de ahorro y prevención, para generar una salud financiera estable en el futuro.

De igual manera, cada vez es más común que los jóvenes, desde la secundaria, tengan responsabilidades financieras, como encargarse de ciertos pagos personales, gestión de compras a través de internet, o, incluso, en muchos casos, las entidades financieras ofrecen cuentas de ahorros juveniles pensadas en este segmento. Con más razón, entonces, que tengan conocimiento sobre educación financiera es una necesidad.

Educar a los jóvenes sobre finanzas desde una edad temprana facilita su proceso de adaptación y familiarización con conceptos esenciales como ahorro y control de gastos. Esto implica, entre otras cosas, que podrán tomar mejores y más conscientes decisiones sobre cuánto, cómo, en qué, cuándo y por qué gastar o ahorrar determinada cantidad de dinero. Por este motivo, incluir contenido de finanzas en escuelas y colegios debiera ser imperativo, para llevar a los estudiantes a tomar decisiones más responsables con respecto al dinero y para enseñarles a planificar, como una herramienta esencial para su vida.

Es necesario, además, que los jóvenes comprendan que las decisiones financieras que hagan en el presente, siempre tendrán una consecuencia en su futuro, por lo que contar con herramientas de planificación les garantizará poder satisfacer sus necesidades actuales, sin tener que sacrificarlas en el futuro, o viceversa. De igual forma, los jóvenes deben adquirir habilidades para analizar riesgos y oportunidades, y, a partir de éstos, realizar elecciones informadas y beneficiosas para su bienestar y estabilidad financiera.

Para que esto sea efectivo, es necesario que la educación financiera no se quede tan solo en conocimientos y conceptos, sino en buscar la forma de integrar la práctica, incluso antes de que tengan una cuenta bancaria propia o de que sean usuarios activos de algún servicio financiero. Esto se puede lograr al empezar a actuar en el hogar. Algunas ideas para transmitir estas enseñanzas en la familia son:

Como futuros actores activos del sistema financiero, es importante que los jóvenes tengan contacto desde temprana edad con el mercado financiero, para que más adelante puedan contribuir y tomar buenas decisiones.

La educación financiera para adolescentes y jóvenes debe ser una meta en el sistema educativo y debería considerarse una preocupación para los gobiernos, si quieren tener una economía saludable en el futuro. Esto asegurará que los jóvenes se conviertan en inversionistas exitosos y que seguramente tendrán menos problemas con el registro de datos creditidos (buró de crédito) y el nivel de endeudamiento.

Afortunadamente, en la actualidad, existen múltiples programas para ayudar a los jóvenes a comprender los conceptos de educación financiera y ponerlos en práctica. La gran mayoría de instituciones financieras, como bancos y cooperativas, así como las universidades y varias organizaciones no gubernamentales, cuentan con programas para motivar la educación financiera, en todas las edades, y particularmente entre los jóvenes.

Herramientas como blogs, aplicaciones, talleres, entre otros, son excelentes para comprender conceptos económicos y realizar ejercicios prácticos en temas como simulaciones de ahorro, de inversiones y para aprender a realizar presupuestos y planes financieros. En algunos países como Colombia o España, por ejemplo, ya se han implementado planes en colegios para empezar a educar en estos temas desde una temprana edad. Incluso, en algunos territorios, se han creado concursos u otros tipos de actividades lúdicas, que permiten que el aprendizaje de estos temas sea más dinámico.

Es indispensable lograr que los adolescentes y jóvenes se sientan motivados para aprender sobre conceptos del sistema financiero y que se sientan familiarizados con las entidades financieras. De esta forma garantizamos estabilidad en el sector bancario y una economía más saludable para toda la sociedad.

 

Bibliografía: