Los Mitos y Realidades que Debes Conocer sobre la Educación Virtual

Una de las realidades que ha traído la pandemia del coronavirus es la educación virtual en todos los niveles, desde los alumnos preescolares, hasta los universitarios. Si bien, esta modalidad de estudio ya existía y venía tomando fuerza, sobre todo en posgrados, esta vez no fue una posibilidad, sino una obligación a la que estudiantes y maestros tuvieron que adaptarse sobre la marcha. 

Hoy, cuando ha pasado más de un año desde que la educación virtual se convirtió en la única forma de estudiar, podemos explorar algunos mitos y realidades que han aparecido a su alrededor. Como suele ocurrir cuando algo así llega de manera abrupta a cambiar la normalidad que conocíamos, se crea mucha polémica y cuestionamientos a su alrededor, por lo que es importante desmitificar o validar todo lo que se ha dicho sobre la educación virtual. 

A continuación te presentamos una recopilación de algunos de los mitos y realidades que más comúnmente escuchamos sobre la educación virtual, con una respuesta y una explicación que te ayudará a comprender mejor los beneficios y desventajas de esta modalidad, que seguramente se quedará para siempre.

  • MITO: La calidad de la educación virtual es más baja que la presencial 

VERDAD: La calidad de la educación no depende de la modalidad de estudios. Ya sea en un sistema 100% presencial, semipresencial o virtual, puede haber experiencias buenas y malas, dependiendo completamente de otros factores, como el contenido de las asignaturas, los docentes o las herramientas que utilizan. Sin embargo, sí es importante recalcar que la combinación de varias metodologías, combinando la tecnología con otras más tradicionales, sí pueden hacer que se alcance una calidad mayor. Es importante recalcar que la educación virtual permite una mayor interacción con plataformas o aplicaciones que normalmente no se utilizarían en clase como por ejemplo, aquellas para desarrollar el conocimiento sobre educación financiera desde la infancia. Como conclusión, entonces, podemos decir que la modalidad no necesariamente se asocia con la calidad de la educación. 

  • MITO: Los docentes no están preparados para impartir clases de manera virtual 

VERDAD: Es verdad que, en la mayoría de casos, los maestros fueron capacitados para dar clases de manera presencial; sin embargo, con la inesperada llegada del COVID-19 han tenido que adaptarse rápidamente a la realidad. La mayoría de maestros ya tenían experiencia previa con las herramientas tecnológicas, por lo que les ha resultado más sencillo adaptarse a las nuevas. Asimismo, se ha visto un esfuerzo enorme por parte de ellos y las instituciones educativas para capacitarlos y formarlos, con el fin de sacar el mayor provecho posible a esta metodología. Afortunadamente, además, la tecnología y sus distintas plataformas son cada vez más intuitivas y amigables con los usuarios. Podemos recalcar, incluso, que los docentes han hecho un esfuerzo y sacrificio mayor al que regularmente hacían en las clases presenciales, por lo que su trabajo debe ser más valorado que nunca. 

  • MITO: Las evaluaciones no son tan exigentes como en modalidad presencial y hacer trampa es muy sencillo 

VERDAD: Con el auge de los estudios virtuales y semipresenciales, que venían desde incluso antes de la pandemia, han aparecido muchas plataformas con metodologías muy eficientes para evaluar a los estudiantes. Estas herramientas, afortunadamente, son muy sencillas de utilizar tanto para docentes, como para los alumnos. En cuanto a la posibilidad de hacer trampa en esta modalidad, existen igualmente aplicaciones que garantizan tanto la identidad del estudiante, como la autenticidad y veracidad de sus respuestas. De igual manera, existen algunas plataformas que evitan abrir otras páginas de internet mientras están en curso, e incluso otras más avanzadas que analizan el comportamiento de la mirada del alumno.  

  • MITO: Los estudiantes prefieren la educación presencial 

VERDAD: Al igual que en el primer punto, no se puede generalizar la experiencia. Así como a muchos estudiantes les ha costado mucho adaptarse al sistema de educación virtual, para otros ha sido un descubrimiento y una entrada a una nueva opción para su futuro. Para muchos alumnos, estudiar de manera virtual ha sido un punto de partida para comprender una forma alternativa de hacerlo, de complementar su tiempo con otras actividades y de crear otras responsabilidades que en la presencialidad no tenían. Debemos comprender que en la actualidad son muchas las actividades que antes se realizaban presencialmente, pero que ahora se las prefiere realizar a través de la web, como por ejemplo las transacciones y movimientos bancarios. Es por eso, que es importante familiarizarse con hacer procesos de este tipo desde casa, con la seguridad de que tiene las mismas garantías que acudiendo en persona. 

Antes de la pandemia, existían muchos prejuicios con respecto a la educación virtual. Si bien, en la actualidad, a pesar de haberla vivido de forma obligatoria por casi un año y medio, aún no hay una total aceptación, sí se han roto muchos mitos, como los que presentamos en este artículo. Ahora que la presencialidad parece acercarse, sin duda la educación virtual habrá alcanzado un nuevo paradigma y seguramente será una opción que seguirá ganando popularidad. Como ha ocurrido con todos los avances tecnológicos, será cuestión de tiempo hasta encontrar estas modalidades más amigables e incluso verlas como “normales”, tal como ocurrió hace algunos años con la migración de la banca al entorno digital, y que ha facilitado la educación financiera, sobre todo en jóvenes. 

Es importante seguir rompiendo estigmas sobre este tema y comprender que la calidad de la educación depende más que nada del contenido, de la preparación del docente y, por supuesto, de la predisposición de los alumnos. Esto, sin olvidarnos de utilizar las herramientas que nos ofrece la tecnología, como un aliado importante de acercamiento a nuevos conocimientos. Seguramente, una de las formas más efectivas de comprobar la eficiencia de esta modalidad, serán las evaluaciones que se hagan a los estudiantes cuando retornen a las aulas.