Cómo ahorrar tu décimo cuarto sueldo puede ayudarte en una crisis

Ahorrar en tiempos de crisis puede parecer todo un reto. El impacto que la pandemia del covid-19 tuvo en la economía de miles de millones de hogares alrededor del mundo es un claro ejemplo de ello. Muchas familias vieron sus ingresos reducidos debido a la crisis sanitaria y no contaban con ahorros para solventar este problema. En medio de ese escenario, está por ingresar en los bolsillos de los trabajadores bajo relación de dependencia un salario ‘extra’ conocido como el décimo cuarto sueldo. 

El décimo cuarto sueldo también es conocido como el ‘bono escolar’. Esto se debe a que su entrega coincide con el inicio del nuevo año lectivo en escuelas y colegios. El décimo cuarto sueldo se entrega en agosto en la Sierra y Amazonía, mientras que en la costa las personas que pueden acceder a este bono lo reciben en el mes de marzo. El décimo cuarto sueldo tiene un valor unificado y debe ser pagado a todos los trabajadores, independientemente de su cargo o remuneración habitual.

Para este 2021, el valor del décimo cuarto sueldo que deben recibir los trabajadores bajo relación de dependencia es de 400 dólares. Debes conocer que este valor puede variar de año a año, pues consiste en un Salario Básico Unificado (SBU) vigente a la fecha de pago.  Otro factor importante a tomar en cuenta es que, si tu jornada laboral se encuentra reducida debido a la Ley de Apoyo Humanitario que fue aprobada para ayudar a las empresas a afrontar la pandemia, el monto que recibirás por el décimo cuarto sueldo puede verse afectado. 

Destacado:

Los trabajadores tienen la opción de recibir su décimo cuarto sueldo de forma mensualizada. Si este es tu caso, no recibirás 400 dólares este mes de agosto, pues tu empleador te ha estado pagando parcialmente este salario extra durante todos los meses.  

Pese a su posible reducción, este ‘bono escolar’ no deja de ser un ingreso extra en los hogares. Por lo tanto, puede ser visto como una especie de ‘salvavidas’ por la compleja situación económica de miles de familias. Y si bien esta bonificación está pensada para ayudar a los padres de familia a solventar los gastos que representa el inicio de un nuevo año escolar, el destinar este salario, o una parte de él al ahorro, puede ser de gran ayuda a futuro.  

Incluso el ahorro de una mínima parte de este salario puede marcar una gran diferencia. Y, aunque en el Ecuador la cultura del ahorro se ha desarrollado muy poco, hay opciones que permiten destinar una pequeña parte del décimo cuarto a un plan acumulativo. Muchas entidades ofrecen opciones de cuentas de ahorro programado. Estas pueden ser de gran ayuda para guardar, aunque sea una pequeña parte, de ese décimo que tanto has esperado.

Las cuentas de ahorro programado permiten a las personas destinar a un fondo una determinada cantidad de dinero de manera mensual. El monto se determina de acuerdo a la capacidad de ahorro de cada cliente. A diferencia de las cuentas de ahorro usuales, en las de ahorro programado se establece un tiempo en el que la persona se compromete a destinar a la cuenta el monto acordado. Muchas veces las instituciones financieras ofrecen incentivos o bonos para quienes cumplen sus metas. 

Sabemos que ahorrar puede parecer todo un reto. Hay muchos que empiezan a hacerlo, pero de repente se presenta una necesidad o las ganas de satisfacer un gusto y en un abrir y cerrar de ojos se pierden los ahorros. Esto perjudica el fin para el que se planificó ese ahorro que puede ser desde la adquisición de un bien costoso como un vehículo o una casa hasta la educación. Es recomendable ahorrar para contar con fondos para solventar tiempos de crisis.  

¿Cómo empezar?  

Expertos en finanzas coinciden en la recomendación de guardar el 10% de los ingresos. Es decir, si vas a recibir el décimo cuarto sueldo, podrías destinar 40 dólares al ahorro. Si a este fondo le sumas mes a mes el 10% de los ingresos que recibes mensualmente, verás que con el tiempo tu cuenta de ahorros continúa creciendo. De esta manera, cuando se presente una crisis, tendrás recursos para solventarla.

Pongamos un ejemplo. Supongamos que una persona recibe cada mes un Salario Básico Unificado, es decir, 400 dólares, y toma la decisión de ahorrar el 10% de ese valor cada mes. Esto quiere decir que cada mes destinará 40 dólares al ahorro. En un año, la persona habrá ahorrado 480 dólares. Es decir, este hábito le permitirá contar a fin de año con un poco más de un salario ‘extra’. 

Ahora bien, si esos 40 dólares son depositados mes a mes en una cuenta de ahorro programado, la persona no contará solamente con esos 480 dólares. Esto se debe a que las instituciones financieras ofrecen intereses que favorecen a los ahorrantes. Al final del año, quien destine 40 dólares mensuales a este fondo contará con los 480 dólares más los intereses que son determinados por cada entidad financiera.

No importa si mes a mes no puedes ahorrar 40 dólares, pueden ser 5 o 10. Cualquier valor que decidas destinar tendrá un impacto positivo en tu salud financiera. Ese dinero estará ahí para ti y podrás usarlo cuando se presente una crisis y no cuentes con los ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas de tu familia. Lo importante es empezar a hacerlo.